Un domingo fuera de lo común
un poco agotados
el silencio rutinario
Se torno irremediable
Tu voz resonaba en mi cerebro
Y rebotaba en el corazón
Se escurrió el agua
Y cambiaste mi vaso
Un amanecer furioso
Transformo el ambiente
De una tormenta previsible.
Solo queda un poco de aquel vino .
Lo consumí, bebiéndo de apoco
Mientras el sol pegaba en la habitación
Fuera de lo común, fue mi forma de actuar
Queríamos sumergirnos antes de cortar.
Fuera de lo común mi voz
Se escapo es tus oídos
Y esa complicidad se esfumo
Siempre fue fácil empezar
Y difícil terminar.

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